miércoles, 18 de abril de 2007

Toma el dinero y corre

En “Toma el dinero y corre” (Take the money and Run, 1969), Woody Allen relata la historia de un atracador de bancos, un delincuente que no tiene talento para hacer absolutamente nada. De hecho, su carencia de talento le lleva a delinquir una y otra vez, fracasando en todas sus fechorías, hasta que acaba en la cárcel.

Me he ambientado en esta película para narrar las hazañas de unos personajes que bien podrían haber protagonizado la peli de Woody Allen, aunque en este caso no hayan cometido ningún delito. Dentro de la galaxia NBA, existe la figura del ‘ladrón’, ese jugador que no se sabe muy bien ni cómo ni porqué ha llegado a la Liga ni recibe el salario que recibe. Se trata de un individuo que no se harta de ‘robar’ a sus equipos millones de dólares a costa de un rendimiento paupérrimo como consecuencia de su ausencia total de talento para la práctica del baloncesto.

Me he permitido el lujo de elaborar un ránking dentro de la NBA actual que he titulado “Los 10 mayores atracadores de la NBA”:


1. RAEF LAFRENTZ (Portland Trail Blazers)
Salario: 10.9 mill.$ (12.7 mill.$ temp.2008-09)
Estadísticas 2006-07: 26 partidos (13 mpp, 3.8 ppp y 2.8 rpp)
Lafrentz es una especie en vías de extinción. En la NBA nos quisieron vender gato por liebre, pero resulta que el tío es más malo que el profesor de inglés de José Maria García. En sus 9 temporadas en la liga no ha pasado nunca de los 15 puntos de promedio. Sabiendo que en la Universidad estudió un curso de ‘Cómo trabajar menos y vivir mejor’, es fácil entenderlo todo.



2. KWAME BROWN (Los Ange
les Lakers)
Salario: 8.2 mill.$
Estadísticas 2006-07: 40 partidos (27.7 mpp, 8.2 ppp y 6 rpp)
Lo suyo si que es para quitarse el sombrero. Este tío consiguió engañar a todos para ser escogido número 1 del draft y tuvo a los Wizards tirándose de los pelos. El día que Washington se lo coló a los Lakers, George Bush declaró fiesta en la capital estadounidense porque aquello superó al timo de la estampita. No ha pasado de los 11 puntos de promedio en sus 6 años en la Liga.




3. JAMAAL MAGLOIRE (Portland Trail Blazers)
Salario: 8.3 mill.$
Estadísticas 2006-07: 80 partidos (20.9 mpp, 6.5 ppp y 6.0 rpp)
Este ala-pívot tiene más peligro que Ronaldo en la puerta de un McDonald’s. El menda se coló de rebote en un All-Star Game y consiguió un contrato millonario. Desde entonces, no ha dejado de trincar dólares allí por donde ha pasado. Una carrera NBA decente pero malograda en su llegada a Portland. Ya puede tener cuidado Sergio Rodríguez porque cualquier día le sopla el peluco y la cartera…


4. STEVE FRANCIS (New York Knicks)
Salario: 15 mill.$ (17.1 mill.$ temp. 2008-09)
Estadísticas 2006-07: 43 partidos (27.7 mpp, 11.0 ppp y 3.9 app)
¿Porqué lo llaman ‘jugón’ cuando quieren decir ‘mangante’? Francis impactó en su llegada a la Liga en Houston y se convirtió en uno de los mejores bases de la NBA, pero desde que llegó a New York se ha dedicado a la buena vida. El muy atracador ha visto el chollo en la Gran Manzana y ahora resulta que penca menos que el peluquero de Andrés Montes.



5. GRANT HILL (Orlando Magic)
Salario: 16.9 mill.$
Estadísticas 2006-07: 63 partidos (30.9 mpp, 14.3 ppp y 3.7 rpp)
Lo suyo sí que es una pena. Estaba llamado a marcar una época en la liga, pero ha resultado ser más frágil que una vajilla de porcelana china. Ha sufrido graves problemas de lesiones y sus piernas tienen más fisuras que la rodilla de Prosinecki. En 6 temporadas en Orlando sólo ha jugado 198 partidos, así que Florida se ha convertido en su paraíso particular.


6. ANDREI KIRILENKO (Utah Jazz)
Salario: 12.3 mill.$ (17.8 mill.$ temp.2010-11)
Estadísticas 2006-07: 69 partidos (29.4 mpp, 8.4 ppp y 4.7 rpp)
Lo del ruso no tiene nombre. Ha sido capaz de engañar a los Jazz una y otra vez. Se coló en un All-Star y desde entonces, no ha dejado de trincar pasta a los pobres mormones. Lo mejor de todo, que cobrará un sueldazo las próximas temporadas cuando ha demostrado que tiene menos futuro que Juan de Operación Triunfo 1. De hecho, Putin está pensando en hacerle un monumento al lado del Kremlin porque Kirilenko ha hecho más daño a los americanos en seis temporadas que la URSS en toda la Guerra Fría.


7. THEO RATLIFF (Boston Celtics)
Salario: 11.6 mill.$
Estadísticas 2006-07: 2 partidos (22 mpp, 2.5 ppp y 3.5 rpp)
Éste es el rey del timo. Ha jugado dos partidos este año y él tío ha mangado casi 12 millones de dólares. Según cuentan en Boston, el muy timador viajó a Holanda para peregrinar a la casa de Marc Overmars y pedirle consejo de cómo amortizar su carrera. Y váya si le ha servido…!



8. ADONAL FOYLE (Golden State Warriors)
Salario: 8.1 mill.$ (10.5 mill.$ temp. 2009-10)
Estadísticas 2006-07: 47 partidos (10 mpp, 2.3 ppp y 2.7 rpp)
Menudo espavilado este Foyle. Probablemente sea uno de los mayores engaños de la historia de la Liga. Tiene más peligro que Rocco Sifredi en un congreso de animadoras. Cobra un pastón por jugar 19.1 minutos, anotar 4.4 puntos y coger 5.0 rebotes de promedio en toda su carrera NBA. Una auténtico delincuente!


9. AUSTIN CROSHERE (Dallas Mavericks)
Salario: 7.3 mill.$
Estadísticas 2006-07: 59 partidos (11.4 mpp, 3.7 ppp y 3 rpp)
Austin Croshere siempre ha sido el más listo de la clase. Cuando era pequeño, le robaba el bocadillo a sus compañeros y en la NBA, le hicieron falta tres partidos buenos con los Pacers para firmar un megacontrato que el tío está disfrutando cómo un campeón. Austin juega menos que el suplente del futbolín, pero eso no le priva de trincar más de 7 millones de dólares al año.



10. RASHO NESTEROVIC (Toronto Raptors)
Salario: 7.2 mill.$
Estadísticas 2006-07: 78 partidos (21 mpp, 6.1 ppp y 4.5 rpp)
Lo de Nesterovic tendría que ser delito. El muy ladrón tiene más peligro que Mario Conde y José Luis Roldán juntos en una partida de Monopoly. Este chico con cara de no haber roto un plato es el jugador mejor pagado de los Toronto Raptors cuando tiene menos sangre que la Estatua de la Libertad. En 9 temporadas cómo NBA, promedia 6.9 puntos y 3.5 rebotes. Lo suyo sólo tiene una palabra: Chorizo!

sábado, 14 de abril de 2007

lunes, 9 de abril de 2007

Rush, el último escollo para la gloria

El Real Madrid afronta mañana en Charleroi una cita decisiva por recuperar su nombre en el panorama baloncestístico europeo: la final de la Copa ULEB. Para llevarse el segundo título continental en importancia tendrá que hacer frente al Lietuvos Rytas. Hablar del equipo lituano es hablar de Kareem Rush, un jugador que promete ser el gran obstáculo del conjunto blanco hacia el triunfo.

Kareem Lamar Rush (Kansas City, 1980) aterrizó en Lituania a mitad de temporada y en pocos meses se ha convertido en la estrella del equipo. Rush, que cumple su primera experiencia en Europa, es un escolta zurdo de 1.98 que destaca por su capacidad anotadora, merced a un impecable lanzamiento exterior. Es un jugador muy rápido con gran capacidad de salto. Un fino estilista capaz de crearse sus propios tiros y de decidir un partido con su letal mecánica de tiro.


Rush se formó en la Universidad de Missouri, donde apuntó buenas maneras para convertirse en una estrella en la NBA. En sus tres años de periplo universitario promedió 18.9 puntos para convertirse en el cuarto mejor promedio en la historia de la Universidad, a lo que añadió el mejor porcentaje de triples en la historia de Missouri (42.2 %).

En el draft de 2002, Rush fue seleccionado por los Toronto Raptors en el número 20, pero inmediatamente fue traspasado a Los Angeles Lakers, donde ostentó el calificativo de “suplente de Kobe Bryant”. En su temporada rookie no tuvo excesivas oportunidades (11.5 mpp y unos discretos 3 ppp), pero en su segundo año Phil Jackson le brindó su confianza y el fenómeno Kareem respondió con 6.4 puntos en los 17 minutos que dispuso por noche. Al final de esa temporada 2003-04, le llegó su momento de gloria en los play-offs, en la Final de la Conferencia Oeste. En el sexto partido, los Lakers dominaban la serie 3-2 y recibían a Minnesota en el Staples Center y Rush, poco habituado a destacar en grandes citas, se marcó el mejor partido de su corta carrera deportiva. Anotó 18 puntos con una magnífica serie de 6 de 7 en triples y guió a los Lakers a la Final de la NBA.



No obstante, su periplo californiano terminó antes de lo esperado y en mitad de la siguiente temporada fue traspasado a los Charlotte Bobcats, una franquicia recién creada y que buscaba en Rush un referente para guiar la trayectoria del equipo. Rush cumplió con 11.5 puntos en los 34 partidos que disputó. La pasada temporada también jugó pocos partidos por una lesión, pero firmó unos aceptables 10.1 puntos hasta que fue cortado en abril.

En verano, buscó una plaza para enrolarse a los Seattle Supersonics, pero las lesiones no jugaron a su favor. Así, el escolta norteamericano decidió terminar su periplo NBA y cruzar el charco, dejando a sus espaldas 243 partidos con 17.3 minutos y 6.4 puntos de promedio en la mejor liga del mundo.

El Lietuvos Rytas apostó por él en diciembre y Rush está respondiendo lejos de su Kansas City natal. En siete partidos en la liga lituana, Rush ha promediado 11 puntos en ‘sólo’ 21 minutos y recientemente fue nombrado MVP del All Star Game lituano después de anotar 28 puntos. Pero donde realmente se está luciendo es en la Copa ULEB, donde firma unos magníficos 17.2 puntos y ha liderado a su equipo hacia la Final.

El Real Madrid le tendrá que vigilar de cerca, porque si Rush tiene un buen día, ya se puede estar despidiendo el conjunto blanco del título. Gran parte de las opciones de triunfo del Lietuvos Rytas pasan por las manos de Kareem Rush. Veremos de lo es capaz…

miércoles, 4 de abril de 2007

martes, 3 de abril de 2007

Un bronce con sabor a oro

Un bronce con sabor a oro”. Con esta pancarta ha sido recibida esta mañana la selección masculina de waterpolo que ha aterrizado en el aeropuerto del Prat. Los chicos de Rafael Aguilar han vuelto de los Mundiales de Melbourne ‘bronceados’ más que nunca, con una medalla que bien podría haber sido de otro metal mejor, pero que al equipo le ha sabido a gloria.


Lo cierto es que e
ste bronce tiene un valor incalculable, porque España ha demostrado que se puede volver a codear con las grandes potencias del waterpolo mundial, equipos que parecían inalcanzables hace apenas unos meses. Ya le plantamos cara a la todopoderosa Hungría en las semis, donde caímos en la prórroga (11-12). Y en el partido por el bronce dimos buena cuenta a Serbia, vigente campeona del mundo y de Europa, con un agónico triunfo en los penalties (9-8), después de finalizar el partido con empate a 9.

Con esta medalla, España vuelve a entrar en la élite y consigue además la clasificación automática para los Juegos Olímpicos de Pekín del próximo año. Por lo visto en el juego exhibido por el combinado español y por la juventud del mismo, podemos tener muchas esperanzas de éxito de cara al futuro. Será difícil igualar las gestas de los míticos Manel Estiarte, Dani Ballart, Chiqui Sans, Jesús Rollán y cía, pero por el momento las bases del equipo son prometedoras.


La columna vertebral de este equipo la forman jugadores de conjuntos catalanes de la División de Honor de Waterpolo: CN Atlètic-Barceloneta y CN Barcelona aportan cuatro jugadores cada uno. Del primero, proceden David Martín, Xavi García, Xavi Vallés i el hispano-brasileño Felipe Perrone (un auténtico crack con sólo 21 años).


Por su parte, el CN Barcelona aporta al magnífico portero Iñaki Aguilar (uno de los grandes culpables de la medalla), al hispano-cubano Iván Pérez (el más veterano y uno de los integrantes de la mítica selección de Joan Jané que tantos éxitos nos dió), otro hispano-brasileño, Kiko Perrone (hermano de Felipe), y como mención especial, Guillermo Molina, que a sus 23 años se ha convertido en el estandarte de este equipo y ha sido designado MVP del Mundial.


Completan este extraordinario equipo los jugadores Iván Gallego y el hispano-búlgaro Svilen Piralkov (CN Terrassa); Marc Minguell (CE Mediterrani); Ángel Andreo (WP Pla-Za Zaragoza) y Mario García (CN Ondarreta Alcorcón). No podemos olvidar, por supuesto, el trabajo y la dirección del seleccionador, Rafael Aguilar, que tiene buena parte de culpa del éxito de este equipo.


Todos y cada uno de ellos han aportado su granito de arena para lograr esta brillante medalla en Melbourne, y de seguir en esta línea no dudo de que nos brindaran muchos éxitos más. Felicidades, campeones!

jueves, 22 de marzo de 2007

lunes, 19 de marzo de 2007

La eclosión de un intangible

En el mundo del baloncesto son numerosos los ejemplos de especialistas en una faceta concreta (puntos, rebotes o asistencias) o también, aunque menos, ejemplos de jugadores capaces de hacer de todo y de sumar altas valoraciones. No obstante, se podrían contar con los dedos de una mano el perfil de jugador capaz de sumar en las diferentes facetas y de firmar valoraciones magníficas sin apenas contribuir en el apartado anotador. Ésta podría ser perfectamente la definición de Mario Bruno Fernández, base del Gran Canaria, capaz de hacer de todo y todo bien, sin mirar demasiado a canasta, contribuyendo en todas esas facetas estadísticas intangibles pero necesarias para el equipo.

Mario B. Fernández (Barcelona, 1983) va camino de convertirse en un especialista en esta faceta. De hecho, los aficionados canarios ya se han acostumbrado a no ver apenas anotar a su base suplente, pero sin embargo verle entre los mejores en las valoraciones al final del partido. Basta con comprobar sus estadísticas en los últimos cinco encuentros: sólo ha anotado 15 puntos, ha tirado siete veces a canasta y ha sumado 70 de valoración. ¿Cómo es posible? Porque el base catalán tiene un talento innato y una versatilidad enorme.

El colmo de su ‘intangibilidad’ lo demostró en la decimonovena jornada, contra el Fuenlabrada, cuando Mario anotó un único tiro de campo (un triple) y finalizó el encuentro con 23 de valoración. Y es que el base del Gran Canaria aporta rebote, reparte juego y defiende como el que más. Sólo así se entiende el éxito de este jovencísimo jugador, capaz de firmar unas estadísticas sobresalientes en la temporada de su debut en la ACB: 5 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 1 recuperación y 3 faltas recibidas, para un total de 12 de valoración en sólo 21 minutos de juego por partido. El reconocimiento a su trabajo le llegó en la novena jornada, cuando recibió el galardón de mejor jugador nacional de la jornada, después de sumar un brillante 28 de valoración (17 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias). Ni que decir tiene que el base barcelonés va camino de convertirse en el jugador revelación de la temporada, un galardón que sólo parece discutirle la perla del DKV Joventut, Ricky Rubio.

Para los que no conozcan a Mario Bruno Fernández, cabe decir que proviene de la misma generación que Fran Vázquez, Edu Hernández-Sonseca o Roberto Guerra, aunque no lo ha tenido ni mucho menos tan fácil para llegar a la élite. Surgido de la prolífica pero en ocasiones desaprovechada cantera del Barça, la competitividad y la falta de oportunidades le llevaron a espavilarse en busca de minutos. Después de una temporada en EBA con el Barcelona, el base catalán ha ido ascendiendo progresivamente, pasando por cinco equipos distintos en cinco temporadas: Calpe (LEB-2), Aracena (1º Nacional), Menorca (LEB), CAI Zaragoza (LEB), y por último, Gran Canaria (ACB).

Su trayectoria es la de un luchador, que se ha tenido que curtir duramente en las categorias inferiores del baloncesto FEB para llegar a rendir en un equipo de la talla del Gran Canaria. Por eso, pese a no aparecer demasiado en las portadas de los periódicos ni en las crónicas por los puntos que anota, Mario Bruno Fernández merece el reconocimiento mediático por tener ese perfil de jugador de equipo que aporta un trabajo intangible, en muchas ocasiones poco reconocido, pero absolutamente imprescindible para el éxito del conjunto.

domingo, 11 de marzo de 2007

jueves, 8 de marzo de 2007

ACB: la piscifactoria de la NBA

Primero fue Pau Gasol allá por el 2001. Luego le siguieron Andrés Nocioni y Anderson Varejao en la temporada 2004-05. Al año siguiente, les imitaron José Manuel Calderón, Fabrizio Oberto y Charlie Bell. Por último, esta temporada los protagonistas han sido Jorge Garbajosa, Sergio Rodríguez, Mickael Gelabale y Walter Hermann. Todos ellos tienen, entre otras muchas cosas, una en común: todos llegaron a la NBA procedentes de la ACB.


Como demuestran los datos, cada año nuestra competición vive una particular fuga de estrellas que emigran deseosas de cumplir el sueño americano. Es evidente que la ACB se está convirtiendo, por méritos propios, en un vivero de jugadores para la NBA. Aunque esto es sólo el principio. Los que conocen a fondo la ACB sabrán que nuestro país guarda numerosos tesoros en forma de jóvenes jugadores con potencial NBA y que esta tendencia puede ir in crescendo en las próximas temporadas. Para ilustrar adecuadamente este análisis, he clasificado los jugadores que en mi opinión protagonizaran las próximas ‘fugas’ a Estados Unidos y los que tienen más posibilidades de hacerlo.

En un primer escalón estarían los ‘drafteables’: esos jugadores que por edad pueden entrar este mismo año en el Draft de la NBA. Así, los que más opciones tienen en la famosa lotería son Rudy Fernández y Thiago Splitter (las previsiones apuntan a que estaran en la primera ronda); Marc Gasol (el hermano de Pau está muy cotizado por su mezcla de altura, corpulencia y coordinación), que también podría acabar en primera ronda; mientras que Marko Tomas y Mirza Teletovic apuntan hacia la segunda ronda. Todos ellos cumplen el perfil de jugador que buscan en la NBA y no seria extraño que alguno de ellos o todos estuvieran jugando la próxima temporada en las canchas americanas.

Un peldaño por debajo se encuentran los jugadores que ya estan escritos en las agendas de los ojeadores pero que por edad o porque aún estan muy verdes no pueden entrar en el draft, aunque a buen seguro en breve los podamos ver en el sorteo. En este sentido, la ‘joya de la corona’ y el nombre marcado en rojo en las libretas de todos los ojeadores es el de Ricky Rubio (DKV Joventut). Ricky es un auténtico diamante que aún está por pulir, pero tiene el potencial y el talento para dar el salto a la mejor liga del mundo. El único problema (bendito problema) es que sólo tiene 16 años. Esto significa que, en el mejor de los casos, hasta dentro de cuatro temporadas no podrá ser drafteado, tal como establecen las reglas de la NBA (edad mínima de 20 años para ser seleccionado). En el mismo grupo que Rubio, aunque no llegan a su potencial, existen un gran número de jugadores que apuntan muy buenas maneras, aunque no tan precoces como Ricky: Henk Norel (DKV Joventut), Albert Fontet y Víctor Claver (Pamesa Valencia), Joel Freeland (Gran Canaria) (éste ya ha sido drafteado), Caio Torres y Daniel Clark (Estudiantes) José Ángel Antelo, Pablo Aguilar y Richard Nguema (Real Madrid), Marko Keselj (Akasvayu Girona), Xavi Rey, Albert Moncasí y los hermanos Cheick y Mamadou Samb (Barcelona), o Pavel Ermolinski y Víctor Faverani (Unicaja Málaga), entre otros.

Por otro lado, dentro de este grupo también podríamos incluir a algunos jugadores que ya juegan minutos importantes en sus equipos, aunque todavía no han acabado de despuntar. Es el caso de Goran Dragic o Juanjo Triguero (Murcia), Carlos Suárez (Estudiantes), Saúl Blanco (Fuenlabrada), Dimitry Flis (DKV Joventut) o Mario Bruno Fernández (Gran Canaria).

Por último, podemos englobar en el mismo saco a una serie de jugadores ya consagrados, muchos estrellas de la ACB, pero que por diferentes razones aún no se han decidido o no han podido dar el salto a la NBA. Este grupo estaría encabezado por Juan Carlos Navarro (sus derechos pertenecen a los Washington Wizards), una de las piezas más deseadas por la competición americana. Aparte de ‘La Bomba’, los otros jugadores más proclives a dar el salto serían Luis Scola (derechos de San Antonio Spurs), Carlos Cabezas (con numerosas ofertas NBA), Axel Hervelle (Denver Nuggets tiene sus derechos), Fran Vázquez (curioso su caso, siendo un primera ronda seleccionado por los Orlando Magic y él sin querer marcharse), Felipe Reyes o el base azulgrana Roko Leni Ukic (los Toronto Raptors tienen sus derechos). En este paquete también podríamos colocar a dos jugadores que sonaron muy fuerte en su momento pero que no han progresado hasta el nivel que se esperaba: Albert Miralles (estuvo a punto de firmar por los Miami Heat) y Edu Hernández-Sonseca.

Ante semejante bombardeo de nombres, es impensable que tarde o temprano, muchos de ellos abandonaran la competición española buscando un futuro NBA. Se trata, sin duda, de la liga europea que más jugadores aporta a la competición norteamericana y todo apunta a que lo seguirá siendo. Es más, la ACB podría convertirse, si no lo es ya, en la piscifactoria más rentable para la NBA.

domingo, 4 de marzo de 2007